En una entrega anterior nos referimos a cuento que tenía con tema principal las heces fecales, en esta entrega de hoy hablaremos de algo parecido, es decir, de política. Y el protagonista de este cuento es un ser al que muchos politólogos, sociólogos, congresistas y lambones han nombrado “Padre de la Democracia Dominicana” (esto ya de por sí es un chiste, pero de muy mal gusto). Nos referimos a al Doctor Joaquín A. Balaguer Ricardo (la “A” es supuestamente de “Antonio”, aunque otros sostienen que es de “Amparo”, porque es lo mínimo que se le podía pedir a Dios ante la presencia de un ser como éste). Más que un cuento es supuestamente una anécdota real.

Sé que algunos no conocen esta historia por el hecho de ser muy jóvenes y desde que se la aprendan tendrán el deseo de contársela a sus amig@s, novi@s y contactos de BB Messenger. Les advierto que el chiste no causa la misma risa de forma escrita que de forma escenificada. Hace falta saber imitar a Balaguer y esto solo lo puede lograr a la perfección Cuquín Victoria o alguien que sufra de estreñimiento. La voz de Balaguer era grave, no por su tonalidad sino por el grado de constipación que imprimía. Así que antes de hacer el cuento dispóngase a imitar a un anciano en posición evacuatoria con dificultades.

La historia tiene dos versiones, pero un mismo final.

Los Pantalones de Balaguer

Se dice que Balaguer solía, en los últimos años de su vida, recibir unos masajes en los pies todas las mañanas para mejorar los problemas de la circulación y así poder caminar. ¿Caminar? Bueno… es bien sabido que Balaguer caminaba todos los días en el parque Mirador Sur, pero muchos afirman que realmente sus dos guardaespaldas amarraban las piernas del anciano de las suyas para simular la caminata. El caso es que un día de esos tenía que recibir a una comisión del Fondo Monetario Internacional (sí, los mismos que hacen que los presidentes estén haciendo reformas fiscales abusando del pueblo para pagar lo que gastaron en campaña, jeepetas y megadivas y también los mismos que tenía un jefe hace un tiempo llamado Strauss Kahn el cual era lo que se puede definir como un viejo verde o “dañaito”) los cuales iban a hablar con el presidente Balaguer sobre el tema de la deuda externa.

Balaguer le había dicho a su hombre de confianza (Bello Andino) que le avisará cuando llegaran las personas del Fondo Monetario para él alistarse y dejar de tomar el masaje. La señora que le hacía el masaje en los pies le había subido los pantalones hasta las rodillas. De momento entra Bello Andino y al ver al Doctor con los pantalones a esa altura, le dice:

- ¡Doctor, bájese los pantalones que llegaron las personas del Fondo Monetario!

A lo que el estadista respondió:

- ¡Coño! ¿Y es tanto que le debemos?

Si usted no entendió el cuento prepárese para concursar en Mister Turismo RD o léalo de nuevo.

Otra versión del cuento es la de que Balaguer siempre usaba los pantalones de tal forma que la correa le quedaba a altura del pecho (así no tiene que explicar lo de los masajes y el cuento es más corto).

Si alguien se siente herido porque hemos hablado de su líder, le recomendamos que no se sienta mal, pues Balaguer se burló del pueblo por más de 50 años y no le guardamos tanto rencor, todo lo contrario, los buenos dominicanos como yo le deseamos que donde quiera que se encuentre, el Señor le envíe un rayo de su luz (preferiblemente de algunos 20,000 voltios).

Ariel Santana - @relsantana
Stand Up Comedian
Colectivo de  Comedia “La Guagua”

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